misma luna

aquellos días se agotaron en su aroma

callaron bajo la luz colada en la lluvia

y los años se inclinaron en la ventana

agitando su nombre al son de la brisa

 

y aquel mar sigue ondeando silencio

retrato indeleble del descalzo andar

sombras que ahora yacen sin dueño

a la orilla de aquel viejo puerto sin sal

 

llantos que humectaron los desiertos

y la estela de sus manos va insinuando

el dolor que plagó su encanto gris

el dulce de sus ojos, lo terco de su voz

 

la luna se envicia y muere de no estar

en medio de aquel momento sublime

goteando brillos en la espalda de aquel

juntando las nubes ligeras del amanecer

 

y el sigilo no es opción en la insensatez

no es trégua de pleno invierno en la piel

ya ni el soborno de lo merecido hace arder

aquellos ojos grandes, aquella voz de miel

 

el día de hoy se llama igual que el día de ayer

y la noche susurra discretos bosquejos de él

y él no habita más que en la nada de sus manos

hablandole al cielo, ahogando su canto

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tu febrero

será la vida íntegra y febril en el azul de tus ojos

será el viento en tu aliento mi infinito desliz

será el deseo agazapado en tus dientes húmedos

será la noche tu vientre y el sudor nuestro aceite

 

y tu nombre escurrirá en mi boca a cuenta gotas

y en tus hilos penderá la fragancia de mis años

ya encantados en los días y colores de tu piel

ya cubiertos con el polen de tu escencia oh mujer

 

se enviciará la madrugada entre tanta desnudez

en los vellos que componen el camino a recorrer

acudiremos al bosquejo que pintamos sin saber

cuando jóvenes juntamos la noche y el amanecer

 

y serán los lirios en tu boca incandecente

y tus muslos indiscretos el sabor de mi presente

y arderán las lunas llenas aumentando ya su brillo

y de celos jugarán entre nubes de membrillo

 

esta noche se gestó para acampar ahí en tu abrigo

para escribirte un par de rosas entre versos escondidos

este vida que ahora vivo se envició de tu vestido

se colmó con este tiempo que clavaste en mis sentidos

 

 

Reminiscencias

del viento conservo aquel silencio

bajas notas que no quieren ya sonar

del cielo negro, aquel tan estrellado

no sé bien si entiendo donde está

 

del aguacero aún tirita el frio

y de sus ojos deambula mi soñar

de aquel brebaje su sabor aun recuerdo

purgatorio aquí en mi boca su besar

 

y las líneas de mis manos palidecen

reafirmando los contornos de mi edad

y en mis pápardos renace un aliciente

demorando así mi muerte del azar

 

pero del dolor aún conservo su semilla

en mis hombros que se tuercen de luchar

una gota de agonía en mi deleite

como grano de arena en mi mirar

 

en estos días se me nublan los sentidos

me han citado los recuerdos a mi andar

donde parió tristezas nuestra suerte

donde el vacío ocupó nuestro lugar

 

del silencio conservo el amargo

de mis años no sé qué desechar

si mi vida se compone de naufragios

y de cruces que cincelan mi soñar

 

aún palpita doblemente mi camino

y se nombra con temor aquel lugar

donde anduvo aquel presente distraído

donde anclé mi pasado sin vuelta atrás

Nota sin descanso

olvidé, aquellos surcos en el cielo que parecían conversar
aquellos ojos inundados de tanta espera sin anclar
olvidé las ropas viejas que ocultaban las siluetas del azar
los despojos que mis manos repartían sin pena en su mar

olvidé los muchos lienzos que embargaron mi decencia
en los tiempos que los años se enviciaron de vejez
olvidé tantos misterios que lo incierto se hizo fuego
sobre el pecho de aquel cuerpo que en mis sueños destrocé

hay un verso en cada esquina esperando por morir
una nota que advierte su suicidio sin eco, ni cicatríz
hay un hombre que deambula entre sus dedos forasteros
es la melodía del sosiego distrayendo su desliz

olvidé aquellos amigos que en la noche se vertían
como historias, como hilos, como sabia de agonía
olvidé los pocos aciertos que en mi nombre se indultaron
estos huesos que me siguen escarbando sin reparo

no es momento, no es el día de apartarme del pecado
no me insistan en volverme del soborno su retrato
es la historia que conté mucho antes que pasara
es la sangre a cuenta gotas deslizandose en mi cara

si entendiera lo que pasa justo al borde de mi muerte
juraría haber vivido sin complejos de vivir eternamente
si esta nota me otorgara tan solo un ápice de suerte
hablaría sin misterios del horror que hay en mi frente

de huecos y vacíos

se escapó dando saltos en una nube de metal
abrió sus ojos color cristal y aguó el cielo gris
unos hilos en sus brazos encumbraban el sol
y los días se aferraban a la pasión de su sonrísa

sombras de amapolas adornaban sus cabellos
la seda arañaba con envidia aquella piel
sacudiendo el universo con un leve suspirar
derrochando en sus olores una vida sin pasar

no detuvo un solo segundo la mirada
en su horizonte plagado de naranja febril
más quiso encender tempranas estrellas
en aquel manto que jugaba a dormir

hay más, mucho más en su bosque de sal
en el pliegue de su ayer bordando pasión
hay más en su encanto que su brillo natural
siluetas de un gemido a punto de estallar

pero no está, un lago azul furtivo le compró
un respiro bajo el agua y un manto sin calor
le obsequió minutos extra a su día bajo el sol
y sintió que era hora de cantar en convicción

hoy su luz se esconde bajo el ala del tiempo
ya olvidaron el desierto que ardía en su sed
hoy abulta estos días ignorando tras de sí
si existió o si fue sueño ese ayer abrazador