Ocaso

 

 

 

 

 

 

 

Tu mirada ya no asoma en el ocaso,

ni tus manos se acomodan en mi cerviz.

El hueco de tu voz adultera mis noches

y los aires de este invierno solo van a ti

El silencio impregna este vacío,

las luces palpitan leves en tu calle.

Mis noches aún acampan al pie de tu delirio

esperando alguna duda en tu razón.

Pero tu sonrisa ya no enciende mi sol,

ni tu calma dormita ya en mi colchón.

Sólo tus olores condensan este ambiente,

envenenan los misterios de algún corazón.

Ya no sé dónde guardaste aquella luna,

aquellas gotas que la lluvia nos cantaba.

Ya no sé cómo encontrarme con sus huellas

¡tanto tiempo ha golpeado mi cabeza!

Si algún día te asomaras por mis letras

brindaría con mis versos por tu belleza.

Si llegaras a comprender estas carencias

Te diría que no vuelvas, que cerré todas las puertas.

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Un comentario en “Ocaso

  1. “…Mis noches aún acampan al pie de tu delirio

    esperando alguna duda en tu razón…”

    Y es mucha la razón que todos vestimos, y no siempre es el oráculo al que debiéramos acudir.

    Unas hermosas líneas. Gracias

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