luz de neón

 

 

 

 

 

 

 

En algún lugar se ocultan aquellas fotos

evidencias de un amor pretencioso y fugaz

y en aquella cama impera la lascivia

los cortejos carentes de ardor en la piel

 

En sus ojos se esconde el sordo suicidio

de alguna promesa que nunca se honró

Sus días resaltan su amarga belleza

y en ellos se fermenta un silencio atroz

 

Recuerdo las noches teñidas de neón

las danzas dopadas de insomnio

fragancias que ungían las horas eternas

de días y noches flotando en su voz

 

Pero antes de comenzar ya se había acabado

y de pronto su cuerpo me alejó su calor

entonces su nombre ardía en mi sueños

y en mi frente aún cuelgan preguntas que no contestó

 

Ahora tengo poco o nada qué contar

los recuerdos se me cuelan en la ausencia

y los años que me arrugan las carencias

sin saberlo ahora me ceden la razón.

del tiempo y sus quehaceres

 

 

 

 

 

 

Las coincidencias se apagan en tus ojos
cualquier nocturnidad es pretexto
porque desdoblo la imaginación en tu leve canto
en el descuido de tu voz elemental

Y aún sin entenderlo venero lo incierto
lo frágil de tu entrega y tus cadencias
tu muerte por amor no es más que un silbido
tan distraído como la lluvia sobre el mar

Aún no propongo nada a tu paso
pues los ecos de tu vacío cuelgan de mis años
agitándome la ansiedad y el desacierto
con aquellos opacos destellos que me prenden la vida

Y sigues sin estar calentando mi frio,
sin contestar mis preguntas
volviéndome desapercibido
en esta parodia que sigue sembraste en mis manos

Tómate tu tiempo, aquí los días no suceden
surcan la casa como luces de vela
como cuentos intactos tras su portada
así, como las sábanas que doblaste en tu ocación

Bien sabes que siempre me sobró la compañía
aunque hoy la fumo y bebo con menos presición
bien sabes que aún no sé qué es lo que pasa
no hace falta que lo digas, en tu ausencia lo sabré.