Inoportuno

 

 

 

 

 

 

 

 

No termino de curarme de tu voz

de tu sabor estallando en mi lengua

No termino de escribirte la canción

que tributaba tu álgida influencia

 

No me entero de tus puntos suspensivos

de los jueves con envidia de viernes

No te pierdo ni en descuidos furtivos

que no distinguen aromas ni pieles

 

Y acierto –según yo- en el mismo punto

Cuando la angustia se escarcha en mis ojos

y encuentro tus rastros muy a gusto

en el camino que se pierde tras mis hombros

 

Y amanece, y anochece, y envejece la ventana

y se asoma la luna tan puta y tan impar

guiñándome tu recuerdo y dándome la espalda

señalándome el hueco que dejó tu lunar

 

No termino de entender las consecuencias

los azares y las modas de tu corazón

no termino de curarme de tus piernas

ni de tu forma de amar y olvidar por vocación.