Cábala.

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Una estrella niquelada cuelga de un balcón, los trazos de nubes rotas arañando la luna y el piso hecho espejo de mil pedazos por la llovizna impropia de la época. Aún nos veo tropezando con el viento, dando pasos zigzagueantes como contando los adoquines. Era normal adueñarnos del horizonte y sus luces rimbombantes, atar recuerdos a las esquinas, desgranar los infinitos matices de nuestros desacuerdos y aparentar con mínimo esfuerzo el desdén de no tomarnos de la mano porque solo así nos gastábamos las ausencias.

Nuestro limbo era la ciudad perfecta para convergir, pincelábamos rutas hacia futuros inciertos y navegábamos audaces por los tiempos que se escurrían en los cristales de las casas coloridas. ¡Cuántas vidas habrían faltado para espantar ese olor a eterno que emanaba de nuestras cabezas!, pero la longevidad no es más que la dilatación de la muerte que es inevitable y las historias no son historias hasta que tienen un final.

De mi puerta cuelgan esperas encarnadas en un llamador de ángeles, una cábala sin comprobar que dispuse con el fin de hacer turnos entre la nada y el silencio y que sólo se activa cuando el viendo pasa a saludar, o a burlarse, no sé. Aún te veo entrar por esa misma puerta que necesitaba un golpe leve y uno de hombro para abrirse, estás en el mismo sillón donde te sentabas a aburrirte de no esperar nada, la cocina indispuesta hoy alberga un ecosistema completo en el horno que vivió grandes glorias con los postres que quemabas los domingos.

Una foto huesuda me sugiere que habrás arrugado un poco más el tiempo de tus mejías, que tus caderas aún debaten entre el volumen y la discreción, sus colores ya desabridos por descuido y un poco de mi ayuda me invitan a creer que tus años fueron años solo aquí, conmigo. Ya no hablo de ti con nadie, solo regurgito canciones con la voz más desplumada que antes y tampoco te extraño. Y no es que piense que vos, solo recuerdo cómo nos ornamentábamos la soledad. Y tampoco es que quiera que vuelvas, solo espero que al no quererlo, suceda.

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2 comentarios en “Cábala.

  1. Gracias por pasar y comentar. Tengo el blog un poco empolvado pero no me permito dejarlo del todo. Aquí uno se encuentra gente maravillosa que nos permite pasar y conocer un poco de su esencia. En este momento voy a tu blog. Saludos.

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