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La gente se amontona en  las aceras, quedan pocos lugares de paz, de soledad, pocos lugares sin gente opinando, sin gente sabiéndolo todo; quedan pocos lugares a donde se pueda escapar de los días tristes, donde no hayan ideas apiladas de forma ordenada y melancólica. ¿Es normal extrañarse a uno mismo?, abrir ventanas y sentir la brisa, acudir a los recuerdos que se guardan con recelo, a las fotografías de los días que se vivían con la prisa de vivir. Convocar a las noches vacías y sus añoranzas, repintar los trazos de la huida, los mapas del extravío y el exilio. Ya no sé dónde encontrarme, dónde buscarme, fui tan lejos y no sé cómo volver, caminé tanto que mis pies ya no hacen memoria, ahora mi cabeza es de cristal, una vitrina con un rótulo de neón parpadeante, un libro de visitas, un delirio intermitente como luciérnaga, un candelabro a dos velas, pisador de papel. Mis cáscaras cuelgan en algún armario, débiles, secas, sin identificación, dibujan letras de imprenta y remiendan palabras sin completar sentencia. ¿Es normal vestirse de traje para irse a dormir?, el vértigo del silencio y su eco feroz, las nubes tempestuosas del cielo raso, la danza del insomnio, las vísperas del lunes y madrugada. Hay pocos lugares donde la duda escampe, donde la ansiedad no tenga silla en la mesa, donde la acuarela obedezca y el papel no se empape. Pero aún no olvido el nombre que me dieron, el legado de lo bien visto, los quiebres en las mangas de mis camisas, la impertinencia de traicionarme por la sombra de un placebo, no he olvidado el procedimiento de romperme sin ruidos, la angustia refinada, la ansiedad cronometrada. Nada está lo suficientemente lejos, nada se desvanece plenamente si no dejamos de nombrarlo, hay tanta gente y todos extraños. Ya no recuerdo el título del libro.

“Mi historia no es agradable,

no es dulce y armoniosa como las historias inventadas.

Tiene un sabor a disparate y a confusión, a locura y a sueño,

como la vida de todos los hombres

que ya no quieren seguir engañándose a si mismos”

Demian – Herman Hesse

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